aullemosmujeres.org

15/07/2008



DOMINGO 20 DE JULIO:
LAS MUJERES LE PARAMOS LA ESCOBA A LA GUERRA Y AL SECUESTRO:

El Colectivo de Mujeres Pazificas se une a la gran marcha contra el secuestro, el desplazamiento y las masacres, que se ralizará este domingo 20 de Julio en toda Colombia.

Continuamos con nuestra campaña "parémosle la escoba a la guerra" nuestro llamado es a modificar las ideas que sustentan el uso de las armas y a sustituirlas por la reconciliacion . Es una invitacion a creer en el pacifismo que valida la resolucion no-violenta de los conflictos.
En Cali, la marcha saldrá de la Plazoleta de San Francisco a las 9:30 a.m.
Algunas consignas que llevaremos :
Este cuerpo es mio, no se toca, no se viola, no se mata.
Ni una sola muerte indiferente.
Ninguna guerra en mi nombre.

Las esperamos.

8/07/2008

PRONUNCIAMIENTO

LA RED NACIONAL DE MUJERES:

Expresa su alegría por el retorno a la libertad de Ingrid Betancourt, los 11 militares y policías colombianos y los 3 ciudadanos estadounidenses.

Nos regocija que ese “desperdicio lúgubre del tiempo” del que le habló Ingrid a su madre en la memorable carta, haya cesado para ella y para todos los secuestrados que han regresado hoy a la vida.

Valoramos que una operación de tal magnitud y connotación militar tuviera como principio preservar la vida de todos los actores involucrados.

Como mujeres feministas queremos agradecer y destacar el compromiso, la tenacidad y el liderazgo humanitario de la Señora Yolanda Pulecio, que se convirtieron en el “cordón umbilical” que mantuvo viva a Ingrid. Una mujer que impulsó y lideró formulas creativas para la solución negociada de la crisis humanitaria y que no cesó su empeño a pesar de las múltiples dificultades y todas las agresiones de las que fue objeto. Su compromiso con la vida y la libertad despierta nuestro espíritu y lo engrandece.

Así mismo, reconocemos la lucha de todas las madres de soldados y policías quienes no declinaron ante la adversidad del secuestro de sus hijos.

Esperamos que esta liberación sirva para avanzar en la construcción de la paz, la negociación política y la realización plena de los derechos humanos de las mujeres y hombres del país y que podamos gozar de nuevas alegrías con la liberación de todas las personas secuestradas aún y con el esclarecimiento de lo ocurrido con las personas desaparecidas y las víctimas de este conflicto.

RED NACIONAL DE MUJERES- COLOMBIA

LA FIRMA DE DOÑA CHILA: RECONOCIMIENTO A LAS MUJERES Y SU LIDERAZGO EN LA DEFENSA DE LOS DERECHOS DE LAS VÍCTIMAS DEL DESPLAZAMIENTO FORZADO EN COLOMBIA.

El pasado domingo 29 de junio fue asesinada en Buenaventura, Martha Cecilia Obando Ramos, presidenta de la Asociación de Mujeres Desplazadas del Barrio San Francisco -ASODESFRAN-. Este repudiable hecho evidencia la sistemática, reiterada y grave situación de violación a sus derechos, de la que son víctimas los líderes y representantes de la población desplazada en el país.

MARTHA CECILIA OBANDO RAMOS era una mujer lideresa que vivía en el Barrio San Francisco (Comuna 7), un barrio de bajamar en el Distrito Especial Portuario de Buenaventura, el cual colinda con el Estero San Antonio.

Doña Chila, como se le conocía a nivel comunitario, trabajó como encargada de la Oficina de Mujer y Género de la Alcaldía de Iscuandé, Nariño, pero tuvo que salir desplazada de este municipio en el año 2000, dirigiéndose hacia Buenaventura, donde se radicó. En esta ocasión, Martha Cecilia no se registró como desplazada, pues llegó a vivir a la casa que ella y su ex esposo fallecido habían construido en el Barrio San Francisco, contando con el apoyo de sus hijos e hijas. Por su capacidad de liderazgo y su experiencia en procesos comunitarios, se fue involucrando en las actividades de servicio a la comunidad, en medio de un ambiente de tensión que se vivía en el barrio por la presencia de grupos armados en conflicto. Acorde con su actitud de solidaridad y su espíritu bondadoso, Doña Chila brindó también sus conocimientos de primeros auxilios a su comunidad.

El firme liderazgo de las mujeres en situación de desplazamiento en todas las regiones del país exige un acompañamiento permanente y garantías para su ejercicio. En relación con las mujeres, ACNUR ha expresado que “la violencia que se ejerce en su contra no solamente conlleva la perdida de muchas lideresas, también ha ido minando procesos sociales y de empoderamiento femenino que requirieron para su construcción, tiempo, recursos humanos y sociales, en los cuales el dinamizador ha sido el propio esfuerzo de las mujeres”

OBSERVATORIO DE LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS MUJERES EN COLOMBIA: En situaciones de conflicto armado las mujeres también tienen derechos


Lanzamiento del sito web:

www.aullemosmujeres.org
Nuestras voces contra la guerra

Para unas el viejo San Pedro es un machista recalcitrante.
Sólo eso explica que varios de los actos más bellos que hemos preparado las mujeres se vean inundados y malogrados por torrenciales aguaceros, como el día del lanzamiento de aullemosmujeres. Otras, más optimistas, interpretaron que el planeta entero había empezado a aullar, de manera que lo vimos como un augurio de éxito.

A la hora pactada -5 de la tarde- había escampado, pero como toda ciudad veraniega, Cali estaba inundada, los teléfonos dañados y el tránsito era un caos.

Ante las dudas de algunas y al propuesta de quedarnos calienticas y solitas haciendo nuestra ceremonia en Mavi, afortunadamente unas no aceptaron. Nos fuimos con mucho frío, solo acompañadas de vino y mecatico y algunos chamizos que encontramos en el camino. También llevamos poemas, los saludos de las amigas y unas cinticas azules para hacer el ritual de desatar nuestros aullidos.

La plaza circular, la majestuosa imagen de Jovita y la caída del sol nos inspiraron, nos reconfortaron y logramos pasar un rato inspirado y divertido. Danzamos, cantamos, leímos los poemas y los saludos de Mechas, Sandra Erika, Ana Francis, María de la Fuente, Daniela, Belisa, Viviana, Julio César y Oscar.

Y aullamos. Al principio, en medio de la risa y la pena, luego, fueron llegando las amigas, fueron sumándose a la locura de Jovita y declarándose aulladoras contra la guerra. Dos hombres se acercaron a "ponerle el tono grave" a los aullidos. Con el corazón ya tibiecito por el brindis, los abrazos y la invitación de ir a hacer el remate en "Mazorquiando", nos despedimos en medio del alborozo.

Gracias por la compañía, los saludos y los aullidos presenciales y virtuales. La invitación es a continuar llenando de contenido esta página y los encuentros que nos alimentan la esperanza y el cuerpo.

Ya hay fotos en la página. Asómense y opinen.

Un abrazo,
Norma Lucía Bermúdez

2/07/2008


QUE NUESTRO CUERPO NO SEA ESCENARIO DE GUERRA

CARTA ESCRITA DENTRO DE LA CAMPAÑA REALIZADA POR ELCOLECTIVO DE MUJERES PAZIFICAS EN EL 2002

LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER EN TIEMPO DE CONFLICTO ARMADO

La violencia contra la mujer en tiempo de conflicto armado ha sido una práctica muy difundida y persistente a lo largo de los siglos. La violencia contra la mujer durante la guerra constituye una práctica aceptada por tácita tradición entre los ejércitos conquistadores.

Hay quienes plantean que la institución militar es por definición masculina y misógina, enemiga del concepto mismo de derechos de la mujer. El culto a lo masculino que impregna a las instituciones militares es por definición antifemenino y por lo tanto crea un ambiente hostil a la mujer. Hay diferencias de opinión sobre si la mujer debería contribuir a desmantelar este aparato o si debería ingresar en masa a las instituciones militares y luchar por la igualdad institucional. El debate continúa.


Hasta hace poco la violencia contra la mujer en los conflictos armados se asociaba a ideas como la "protección" y el "honor". El artículo 27 del Convenio de Ginebra de 1949 relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra considera la violencia contra la mujer como un "atentado al honor" y no como un delito de violencia. Al utilizar el paradigma del honor, vinculado como está a las ideas de castidad, pureza y virginidad, se han consagrado formalmente en el derecho humanitario ciertos estereotipos de la feminidad. Así pues, el delito de agresión sexual se asocia a la moral de la víctima tanto en el derecho nacional como en el internacional. Cuando la violación se concibe como un delito contra el honor o la moral la vergüenza suele embargar a la víctima, a la que la comunidad con frecuencia considera "manchada" o "malograda". En consecuencia, muchas mujeres optan por no denunciar ni comentar la violencia de que han sido objeto. Por la naturaleza de la violación y el silencio que suele rodearla resulta particularmente difícil investigar este tipo de violación de los derechos humanos.

Quizás más que el honor de la víctima, el blanco de la violencia sexual contra las mujeres es lo que se percibe como el honor del enemigo. La agresión sexual a menudo se considera y practica como medio para humillar al adversario. La violencia sexual contra la mujer tiene por objeto enrostrar la victoria a los hombres del otro bando, que no han sabido proteger a sus mujeres. Es un mensaje de castración y mutilación del enemigo. Es una batalla entre hombres que se libra en los cuerpos de las mujeres.

La violación es utilizada por ambos bandos como un acto simbólico. La violación de las mujeres por el enemigo se utiliza para exacerbar los sentimientos contra éste y su imagen demoníaca. Este proceso de demonización o de deshumanización puede a su vez incitar a más violaciones. Las violaciones en la guerra también han servido para aterrorizar a las poblaciones e inducir a los civiles a huir de sus hogares y aldeas. A menudo se las considera un "acicate" para los soldados y un incentivo para que se muestren valientes en el combate, es decir, una consecuencia natural de la guerra. La naturaleza al parecer endémica de la violación en la guerra ha sido institucionalizada por medio de la prostitución forzada y la esclavitud sexual de las mujeres a manos de militares. Tales prácticas se han justificado como mecanismo para evitar la violación de civiles inocentes.

Las consecuencias de la violencia sexual son devastadoras para las víctimas desde el punto de vista físico, emocional y psicológico. Son pocos los países que cuentan con personal debidamente capacitado para atender las necesidades de las víctimas que han sobrevivido. Asimismo, algunas mujeres por efectos del conflicto se han visto obligadas a vivir como madres sin pareja, y con ingresos muy bajos. Todos estos problemas pasaron desapercibidos en el pasado, pero en las últimas décadas se ha generado un impulso importante a medida que se van gestando nuevas normas para hacer frente al problema de la violencia sexual durante los conflictos armados.

Agentes no estatales, como por ejemplo grupos paramilitares y organizaciones de guerrilleros, van asumiendo un papel protagónico en los asuntos internos de los Estados. El Estado está sujeto a la norma de la debida diligencia para prevenir, enjuiciar y castigar a quienes violan los derechos de otras personas, ya sea que actúen como funcionarios públicos del Estado o como grupos paramilitares.

Como las mujeres suelen ser víctimas de actos de violencia perpetrados por agentes no estatales durante los conflictos armados, es imperativo que el Estado y la comunidad internacional elabore unas normas inequívocas que garanticen la protección de los derechos humanos de las víctimas que viven en zonas que no están bajo el control de las autoridades oficiales del Estado.